Quedarse en casa no es opción para todos

Es acertado que el Gobierno Federal considere cualquier acción necesaria para poder frenar el contagio masivo del coronavirus. Incluyendo la propuesta de “encerrarse en casa” y mantener una sana distancia.

Sin embargo, esta medida no es nada fácil para un país como México, dónde más del 50% de la población vive en pobreza extrema.

¿Cómo se le puede decir a la gente que sale a ganarse los pesos para comer, que no salga y que se quede en casa?

¿Quién sacia el apetito de los niños que viven en esos hogares? ¿Quién pone un plato de comida en esas mesas?

Es fácil para los políticos o empresarios decir: “Hagamos conciencia, quedémonos en casa”, cuando ellos tienen ingresos superiores a los $100,000 mensuales. Pero si tuvieran que ganarse el pan cada día como cualquier mexicano, entonces entenderían que no es tan fácil cumplir con esa medida.

Así que al observar a algunas personas en la calle hay que entender que no siempre se trata de rebeldía, a veces se trata de simple supervivencia.